Karina García
miércoles, 7 de diciembre de 2016
domingo, 13 de noviembre de 2016
lunes, 24 de octubre de 2016
sábado, 8 de octubre de 2016
sábado, 24 de septiembre de 2016
ENSAYO "LA REFORMA EDUCATIVA"
LA REFORMA EDUCATIVA.
El presente ensayo tiene como objetivo dar a conocer los
puntos más importantes acerca de la
Reforma que, en materia de Educación, se implementó en México a partir de su
publicación, en Febrero de 2013, en el Diario Oficial de la Federación, ya que
es importante conocer de manera clara y objetiva el modelo educativo que está
en práctica en las escuelas de educación básica de nuestro país.
De igual manera se presenta una breve reflexión acerca de
los beneficios de esta reforma, sin el afán de persuadir la opinión de alguien
más, simplemente analizar desde un punto de vista personal el contenido del
documento La Reforma Educativa, en el cual se base este este ensayo.
El escrito que se presenta, está dirigido a todos aquellos
actores que forman parte del Sistema Educativo: autoridades, maestros, alumnos,
padres de familia y la sociedad en general, para que conozcan lo positivo de
dicha reforma, y no dejarnos llevar por información mal intencionada o puntos
de vista que buscan causar polémica en la sociedad.
A lo largo de la historia hemos visto pasar diferentes
reformas educativas, de acuerdo las necesidades que demanda la sociedad; hasta
constituir un Sistema Educativo con bases legales bien fundamentadas. Sin embargo,
no podemos negar que también existían grandes vicios que impedían ofrecer un
servicio educativo acorde al mundo actual, es por eso que se hizo latente la
necesidad de transformar desde diferentes aspectos la Educación en México, no
sólo garantizar la calidad de la educación pública, en los niveles de
preescolar, primaria, secundaria y media superior, que recientemente se hizo
obligatoria para todos los mexicanos, además la creación de un Servicio Profesional Docente, el Sistema
Nacional de Evaluación Educativa y el Instituto Nacional para la Evaluación de
la Educación (INEE); así como reformas a la Ley General de Educación, la
promulgación de la Ley General del Servicio Profesional Docente (LGSPD) y la
Ley del Instituto Nacional para la Evaluación Educativa, además, reformas a la
Ley de Coordinación Fiscal. Todo esto con la finalidad de asegurar la
revaloración de la función docente a través de la creación de un marco
institucional para que el país pueda afrontar los retos de una educación de
calidad y con equidad.
Desde un inicio la
propuesta del presidente de México, no fue bienvenida entre muchos maestros, ya
que Enrique Peña Nieto propuso una reforma del artículo tercero constitucional,
para establecer las bases profesionales de la carrera docente para que el
estado recupere la rectoría sobre la educación nacional. La creación de un
Sistema Nacional de Evaluación Educativa pone fin a las plazas vitalicias y
hereditarias en el sistema educativo nacional, que por muchos años existieron. Lo
que ha provocado inconformidades a lo largo de todo el país e incluso marchas y
manifestaciones principalmente en los Estados del Sur de la República Mexicana.
Muchas personas afirman que esta reforma educativa, es más
una reforma laboral, que afecta los maestros de las escuelas públicas, que
deben ser evaluados periódicamente para garantizar su permanencia en el
Servicio Profesional Docente, sin embargo, debemos reconocer la existencia de
prácticas indebidas que ocasionaron graves daños a la vocación docente, a la
dignidad del maestro y al derecho de los mexicanos a recibir una educación de
calidad, lo cual trajo consigo la necesidad de disponer de una estructura
jurídica y una organización apropiada que aseguren que el ingreso, la
promoción, el reconocimiento y la permanencia de los docentes y del personal
con funciones de dirección y supervisión en la educación pública obligatoria, a
través de mecanismos que permitan acreditar las capacidades de los maestros,
además de prever las condiciones y apoyos necesarios para favorecer su
desarrollo profesional.
También se cree que se afectará a la sociedad,
principalmente a los padres de familia, que deberán cubrir los gastos de
operatividad del plantel educativo, sin embargo no se tiene en cuenta los objetivos
fundamentales a alcanzar, entre los cuales se pretende: fortalecer la educación
pública, laica y gratuita; asegurar una mayor equidad de acceso a una educación de calidad;
fortalecer las capacidades de gestión de la escuela; establecer un servicio profesional docente con reglas transparentes que respetan los
derechos laborales de los maestros; el desarrollo profesional de docentes y directivos; y sentar las bases para
que los elementos del Sistema Educativo Nacional sean evaluados de manera imparcial,
objetiva y transparente.
Estos objetivos deberán transformarse en beneficios que
impacten en la mejora de la calidad de la educación, el fortalecimiento de la
gratuidad e inclusión, promoviendo como eje principal la escuela al centro, así
como la evaluación docente y el buen uso de los recursos públicos.
Es por esto que la evaluación es el eje rector de esta
reforma, cuyo propósito principal es el mejoramiento de los procesos y
resultados educativos. A través de la evaluación se pueden identificar problemas
que afectan la calidad educativa, así como las causas que los originan, para la
toma de decisiones en forma oportuna, es un instrumento que permite contar con
bases para el mejoramiento del servicio educativo que se ofrece.
En este sentido, existe cierta resistencia por parte de los
maestros a ser evaluados, y el proceso de evaluación muestra algunas
deficiencias de operación, que hacen que los resultados pierdan credibilidad, a
tal grado de no tener claro un calendario de evaluación, o los docentes que
serán objeto de la misma en el futuro.
Después de la primera aplicación, muchos profesores
demostraron su idoneidad para ser parte del servicio profesional docente, mientras
que otros están en espera de una segunda oportunidad para aprobar las pruebas
aplicadas. Recientemente se publicó una convocatoria para participar de forma
voluntaria en el proceso de evaluación y poder ser candidatos a obtener un estímulo
docente en base a los resultados, sin embargo, el interés ha sido poco, ya que
el proceso genera estrés e inseguridad en cuanto a la estabilidad laboral de
los maestros.
En conclusión, la reforma educativa demanda un compromiso
real de parte de todos los actores que participan en el proceso educativo,
empezando por las autoridades políticas y educativas, así como docentes,
alumnos y padres de familia, para conjugar esfuerzos encaminados a la mejora de
la calidad de la educación de todos y cada uno de nuestros estudiantes. Requiere
un cambio de perspectiva y dejar a un lado intereses personales, para las
escuelas de educación básica y trabajar en pro del desarrollo de nuestros
alumnos.
Karina Lizet García Acosta
MEB3 UPN
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